
La investigadora de TRAMA, Margarita M. Birriel Salcedo ha intervenido en el INDESS en una actividad organizada por el Área de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad de Cádiz, abierta a la comunidad universitaria y con participación activa del alumnado de ADE y ADE-Derecho.
El Campus de Jerez de la Universidad de Cádiz ha acogido la conferencia “Levantarse la primera y acostarse la postrera. Género y economía en la Andalucía Moderna”, impartida por la profesora Margarita M. Birriel Salcedo, historiadora de referencia en los estudios sobre mujeres, género, trabajo y sociedad en la Edad Moderna.
La actividad se ha celebrado en el Instituto Universitario de Investigación para el Desarrollo Social Sostenible (INDESS) y ha sido organizada por el Área de Historia e Instituciones Económicas del Departamento de Economía General, en el marco del proyecto de innovación docente: Observatorio de Desigualdades de la Universidad de Cádiz. Ha contado además con la colaboración del proyecto I+D+i Familia, Dependencia y Conflicto en España, 1700-1860, la red internacional FAMILYNEX y el grupo HUM614 Grupos de Poder en la Baja Andalucía Moderna.
En la mesa han participado Raúl Ruiz Álvarez, profesor del Área de Historia e Instituciones Económicas y organizador de la actividad; Jesús M. González Beltrán, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Cádiz; y Margarita M. Birriel Salcedo.
Durante su intervención, Birriel ha planteado una cuestión central para la Historia Económica: qué entendemos por trabajo. La conferencia ha partido de una idea aparentemente sencilla, pero de gran alcance historiográfico: las mujeres han trabajado siempre. Sin embargo, durante mucho tiempo sus actividades han quedado ocultas por una mirada que ha identificado el trabajo casi exclusivamente con el salario, el oficio reconocido, el taller, el gremio o la presencia explícita en los registros administrativos.
La ponente ha subrayado que el problema no está solo en las fuentes, sino también en las preguntas que se les formulan. Padrones, catastros, protocolos notariales y documentos judiciales permiten reconstruir una realidad mucho más amplia si se desplaza la mirada del ser al hacer: no limitarse a identificar a las mujeres como doncellas, casadas o viudas, sino preguntarse qué hacían, cómo han contribuido al sostenimiento de sus hogares y de qué modo han participado en los circuitos económicos de su tiempo.
Desde esa perspectiva, la conferencia ha mostrado la diversidad del trabajo femenino en la Andalucía moderna: mujeres presentes en el servicio doméstico, el comercio menudo, la venta ambulante, el abastecimiento, las labores textiles, la producción sedera, el trabajo agrario, la gestión de bienes familiares y la administración de negocios. Birriel ha insistido en que muchas de estas actividades no han sido marginales ni auxiliares, sino imprescindibles para la supervivencia de las familias y para el funcionamiento de la economía.
Uno de los aspectos destacados ha sido la importancia de comprender la economía moderna como una economía familiar, en la que el hogar ha funcionado como unidad de producción, consumo, gestión y reproducción social. En ese marco, el trabajo de las mujeres —remunerado o no, visible o invisibilizado— ha resultado esencial. La profesora Birriel ha recordado que muchas mujeres han gestionado recursos, han vendido excedentes, han participado en tareas agrícolas, han producido textiles, han llevado cuentas, han administrado patrimonios o han continuado al frente de explotaciones y negocios en situaciones de viudedad o ausencia masculina.
La conferencia ha prestado especial atención al mundo del comercio y al papel de Cádiz y su entorno en los siglos XVII y XVIII. En una ciudad marcada por la actividad mercantil y las conexiones atlánticas, las mujeres han participado en casas comerciales, han gestionado intereses familiares, han actuado como administradoras y han asumido responsabilidades económicas durante las ausencias de padres, esposos o socios. Estos ejemplos permiten cuestionar la imagen de un comercio exclusivamente masculino y abren nuevas vías para pensar la economía gaditana y andaluza desde una perspectiva de género.
La sesión, abierta a la comunidad universitaria, ha contado con la participación activa del alumnado del Grado en Administración y Dirección de Empresas y del Doble Grado en Administración y Dirección de Empresas y Derecho, además de profesorado y asistentes interesados en la temática. El encuentro se ha convertido en un espacio de debate sobre la necesidad de incorporar el género, la clase y la raza al análisis histórico y económico.
Con esta actividad, el Campus de Jerez ha reforzado su papel como espacio de reflexión crítica sobre las desigualdades históricas y contemporáneas. La conferencia de Margarita M. Birriel Salcedo ha invitado a mirar la economía de la Andalucía moderna desde otro lugar: desde los hogares, los cuidados, los cuerpos, los trabajos cotidianos y las estrategias de supervivencia que han sostenido la vida, aunque la historiografía haya tardado demasiado tiempo en reconocerlos.
El título de la conferencia, “Levantarse la primera y acostarse la postrera”, ha sintetizado con fuerza esa mirada: durante siglos, muchas mujeres han trabajado sin descanso, dentro y fuera de la casa, sosteniendo familias, economías y comunidades.
