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La Universidad de Cádiz impulsa una formación sobre estudios de las mujeres, género y desigualdad

La actividad, celebrada en el marco del Plan FÓRMATE de la Universidad de Cádiz, ha contado con la intervención de Margarita M. Birriel Salcedo y ha abierto el I Simposio de Formación Docente ObsDesIguales-UCA.

La Universidad de Cádiz ha celebrado la actividad formativa “¿Por qué los estudios de las Mujeres y de Género?”, una sesión impartida por la profesora Margarita M. Birriel Salcedo en el marco del Plan FÓRMATE de Ayudas para Actuaciones de Formación para el curso 2025/2026, impulsado por el Vicerrectorado de Profesorado de la Universidad de Cádiz.

El encuentro ha formado parte del I Simposio de Formación Docente ObsDesIguales-UCA, titulado “Género y desigualdades en la transformación económica de España, 1700-2026: herramientas para la enseñanza universitaria”. La iniciativa ha tenido como objetivo ofrecer al profesorado un espacio de formación, reflexión e intercambio sobre la incorporación de las categorías de género y desigualdad a la docencia universitaria como herramientas de análisis histórico, económico y social.

La actividad ha contado, además, con la colaboración del proyecto I+D+i Familia, Dependencia y Conflicto en España, 1700-1860, dirigido por Francisco García González y Jesús M. González Beltrán; de la red internacional FAMILYNEX; y del grupo HUM614 Grupos de Poder en la Baja Andalucía Moderna, cuyo investigador principal es Jesús M. González Beltrán.

La sesión ha reivindicado la importancia de la formación del profesorado como un espacio esencial para pensar la universidad que se quiere construir. No se ha tratado únicamente de incorporar nuevos contenidos a los programas docentes, sino de revisar las preguntas, los marcos de análisis, las fuentes, las autorías y las categorías desde las que se enseña. En este sentido, la actividad ha subrayado que la perspectiva de género no es un añadido externo a las disciplinas, sino una herramienta necesaria para comprender con mayor rigor la complejidad social.

Durante su intervención, Margarita M. Birriel Salcedo ha planteado una pregunta central: ¿por qué los estudios de las mujeres y de género en la Universidad? A partir de ella, la profesora ha abordado el papel de estos estudios en la crítica al androcentrismo, en la revisión de los relatos heredados y en la recuperación de experiencias históricas, sociales y económicas que durante demasiado tiempo quedaron relegadas a los márgenes.

La sesión ha incidido en que incorporar el género a la docencia universitaria no significa simplemente “hablar de mujeres”, sino analizar cómo las diferencias entre los sexos han sido construidas histórica, social, económica, política y culturalmente. Esta perspectiva permite estudiar de otro modo el trabajo, la familia, la propiedad, la ciudadanía, el acceso a los recursos, la autoridad y el poder.

El encuentro ha defendido también la universidad como un espacio de conversación crítica. En un contexto marcado por la presión de la productividad, la burocratización y la tendencia a reducir la educación superior a criterios de empleabilidad o rentabilidad inmediata, la actividad ha recordado que la universidad debe seguir siendo un lugar para formular preguntas incómodas, producir conocimiento riguroso y formar ciudadanía crítica.

Tras la intervención de Birriel Salcedo, se ha abierto un seminario de debate con las personas inscritas, tanto presenciales como en línea. Las preguntas formuladas por las personas asistentes han permitido orientar el debate hacia preocupaciones concretas de la práctica docente y de la vida universitaria. Entre ellas, han destacado cómo incorporar la perspectiva de género de manera transversal en asignaturas muy distintas; qué materiales, autoras, conceptos y recursos pueden facilitar su presencia efectiva en el aula; cómo afrontar las resistencias del alumnado o del propio entorno académico; qué datos e indicadores son necesarios para diagnosticar mejor las desigualdades; y de qué forma la igualdad debe pensarse también en la gestión universitaria, en tribunales, comisiones, criterios de productividad, trayectorias académicas y acceso a puestos de responsabilidad.

Asimismo, se han planteado cuestiones vinculadas a la diversidad, la interseccionalidad y las experiencias trans en el ámbito universitario, tanto del alumnado como del profesorado, subrayando la necesidad de construir una universidad capaz de reconocer situaciones concretas, evitar nuevas formas de invisibilidad y sostener espacios seguros, rigurosos y críticos de aprendizaje.

Con esta actividad, la Universidad de Cádiz ha reforzado su compromiso con una docencia universitaria crítica, democrática y socialmente responsable. El Plan FÓRMATE se consolida así como una herramienta para impulsar espacios de actualización docente, intercambio académico y reflexión colectiva sobre los retos de la enseñanza superior.

El I Simposio de Formación Docente ObsDesIguales-UCA ha abierto una conversación necesaria: cómo enseñar de otra manera, cómo revisar los silencios del conocimiento y cómo convertir la igualdad, el género y las desigualdades en dimensiones centrales de la vida universitaria.